Sulfatos, tensioactivos etoxilados, aceite de palma y sus derivados, siliconas : Los riesgos de estos activos cosméticos para tu salud y el medioambiente.

En Gaialab, utilizamos solamente activos naturales, ecológicos certificados y de origen natural. ¿La razón? Una voluntad de crear una cosmética responsable, que cuida de la piel y respeta el medioambiente. Por eso en Gaialab descartamos muchos de los ingredientes que comúnmente se encuentran en la mayoría de los cosméticos. ¿Sabes por qué los descartamos? A continuación, una lista de algunos de los ingredientes controvertidos para ayudarte a elegir mejor tus cosméticos:

Los sulfatos (lauril sulfato de sodio (SLS) y el laureth sulfato de sodio (SLES)

Dónde puedes encontrarlos: champús, jabones, geles, pastas de dientes.

Por qué tienes que evitarlos: Son tensioactivos (o sea que limpian), que se usan mucho en cosmética por su bajo precio y su espuma abundante, pero resultan muy irritantes y agresivos para la piel y el cabello, provocando irritaciones y sequedad. Además, tienen un impacto ambiental significativo, al ser persistentes en el medioambiente una vez liberados en las aguas residuales, lo que genera una contaminación de la flora y fauna de los ríos y mares.

Una alternativa: tensioactivos de origen natural y suaves derivados del coco, como el coco glucósido o el decyl glucósido.

Nota: existen también “buenos” sulfatos, como el sodium coco sulfate, que se obtiene naturalmente del aceite de coco, biodegradable, poco irritante y autorizado en cosmética ecológica certificada.

Las siliconas

Dónde puedes encontrarlas: acondicionadores, champús, cremas hidratantes, protectores solares, maquillaje.

Por qué tienes que evitarlas: mientras que aportan suavidad y brillo al cabello o esconden las imperfecciones de la piel, las siliconas contaminan el medioambiente. En efecto, son polímeros sintéticos, es decir plásticos hidrófobos que contaminan el agua y los suelos. Además, en tu cabello, las siliconas pueden causar picor en el cuero cabelludo o debilitar la estructura capilar. Su uso frecuente puede apelmazar el cabello y reducir su capacidad a absorber la humedad, lo que debilita la cutícula. Además, las siliconas ofrecen un efecto meramente superficial sin resolver las necesidades reales de tu piel o cabello a largo plazo. Por el contrario, los ingredientes vegetales proporcionan una hidratación y nutrición profunda y progresiva, logrando una mejora real y duradera en su apariencia.

Una alternativa: los aceites vegetales emolientes como el aceite de oliva, de jojoba, de semillas de brócoli.

Nota: para reconocer una silicona, puedes observar si en la lista de ingredientes de tus cosméticos, hay palabras que se acaban por “-cona” o “-xanoa”. Si es el caso, es probablemente una silicona (ex: Dimeticona, Meticona, Ciclo meticona).

Los parabenos

Donde puedes encontrarlos: en todo tipo de cosmético.

Por qué tienes que evitarlos: Los parabenos son unos conservantes sintéticos muy comunes, o sea evitan la proliferación de bacterias en tus cosméticos. En el año 2004 surgió una polémica tras un estudio sobre cáncer de mamá. Ante la falta de estudios que desmuestren su inocuidad, en la UE están prohibidos el isopropylparaben, isobutylparaben, phenylparaben, benzylparaben y pentylparaben. Algunos siguen autorizados en los cosméticos, en concentraciones limitadas (Methylparaben, Ethylparaben, Propylparaben, Butylparaben, Propylparaben y Butylparaben) pero nadie te informa de lo que puede pasar si te aplicas varios productos a diarios que contienen parabenos… Además, pueden ser responsables de enfermedades dermatológicas, como la dermatitis.

Una alternativa: elegir cosmética ecológica certificada que no permite el uso de este tipo de conservantes.

Nota: Se esconden bajo los siguientes códigos E214, E215, E216, E217, E218 y E219, o también bajo nombres como Benzoato de sodio… O más visible por el sufijo -paraben. Ejemplo: Metiloparaben, Propiloparaben, Butiloparaben, Etiloparaben

¿Lo sabes?

Si un ingrediente es el primero en la lista de ingredientes INCI en tu producto, significa que representa la concentración más importante de tu producto.

Los tensioactivos etoxilados (como el SCI)

Donde puedes encontrarlos: champú, limpiador, gel, la gran mayoría de productos sólidos que generan espuma.

Por qué tienes que evitarlos: Son suaves, bien tolerado por la piel, producen abundante espuma, y limpian y acondicionan la piel y el cabello. Sin embargo, los tensioactivos etoxilados como el SCI (Sodium Cocoyl Isethionate) están prohibidos en la cosmética certificada biológica. ¿Por qué? Porque el óxido de etileno usado durante su proceso de fabricación, puede hacer que queden trazas de 1,4-dioxane en el producto final, un compuesto posiblemente carcinógeno y persistente en el medioambiente.

Una alternativa: tensioactivos de origen vegetal y autorizados por los organismos de certificación ecológica, como el coco betaine o el coco glucoside, ambos derivados del aceite de coco.

El aceite de palma y sus derivados

Donde puedes encontrarlos: ¡¡en todo!!

Por qué tienes que evitarlos: Se usa masivamente en la industria cosmética (y alimentaria por supuesto también) por su bajo coste, permitiendo a los fabricantes aplicar margenes muy grandes en el precio de venta final. No sólo se esconde atrás del término “Kernel oil” en la lista de ingredientes de tus cosméticos, sino que entra en la fabricación de muchísimos otros ingredientes cosméticos ampliamente usados en las formulaciones (emulsionantes, tensioactivos etc.). Tiene características cosméticas muy interesantes (nutre, suaviza, previene la deshidratación, solidifica las fórmulas…), PERO el aceite de palma y sus derivados tienen un gran impacto ambiental en la biodiversidad. En efecto, su cultivo es responsable de una deforestación masiva y de la destrucción del hábitat de especies en peligro (como los orangutanes).

Una alternativa: otras mantecas vegetales como la manteca de karité, el aceite de coco o la manteca de cacao, siempre y cuando sepamos dónde y cómo se produce 😉

El BTMS (Behentrimonium Methosulfate)

Donde puedes encontrarlo: acondicionador, mascarilla capilar y champú.

Por qué tienes que evitarlo: mientras que tiene buenas propiedades para acondicionar el cabello, no es fácilmente biodegradable, es semi-sintético y derivado del aceite de palma. Además, puede ser responsable de irritaciones si se aplica en el cuero cabelludo.

Una alternativa: emulsionante catiónico de origen vegetal y permitido en cosmética ecológica certificada, como el que puedes encontrar en nuestro acondicionador sólido ;-).

El phenoxyethanol

Dónde puedes encontrarlo: todo tipo de productos cosméticos.

Por qué tienes que evitarlo: barato, se utiliza para conservar un producto cosmético. El phenoxyethanol es de origen sintético y está prohibido en la cosmética natural y ecológica. Es un posible disruptor endocrino, y puede ser responsable de problemas dermatológicos a largo plazo, como la dermatitis, el eczema u otras irritaciones de la piel.

Una alternativa: productos de cosmética sólida que no necesitan conservantes 😉

¿Lo sabes?: si un ingrediente es el primero en la lista de ingredientes INCI en tu producto, significa que representa la concentración más importante de tu producto.

Puedes encontrar nuestros productos en la aplicación “INCI Beauty” para analizar la composición nuestros productos.

¡Ahora, tienes algunas de las claves para elegir los mejores productos cosméticos para cuidar tu salud !